Cielo de amor / hamlet lima quintana


esta es una historia conmovedora... quisiera que presten atención al poema y a la historia de un hermano de uno de los desaparecidos de la nefasta dictadura argentina...créanme que me ha estremecido hasta el alma.... gracias daniel por recordarnos que NUNCA MÁS pueden suceder cosas como estas... que jamás debemos tener amnesia histórica....mi solidaridad con tu pueblo, con tu familia...


Cielo de amor / hamlet lima quintana

No veo el cielo madre, sólo un pañuelo blanco
no sé si aquella noche yo te estaba pensando
o si un perfil de sombras me acunaba en sus brazos
pero entré en otra historia con el cielo cambiado.


No me duele la carne que se fue desgarrando
me duele haber perdido las alas de mi canto
las posibilidades de estar en el milagro
y recoger las flores que caen de tu llanto.

No quiero que me llores, mírame a tu costado
mi sangre está en la sangre de un pueblo castigado
mi voz está en las voces de los "iluminados"
que caminan contigo por la ronda de Mayo.

No quiero que me llores ahora que te hablo
mi corazón te crece cuando extiendes las manos
y acaricias las cosas que siempre hemos amado
la libertad y el alma de todos los hermanos.

No sé si aquella noche amanecí llorando
o si alguna paloma se me murió de espanto
la vida que ha esperado tanto
es el cielo que crece sobre tu pañuelo blanco.

No quiero que me llores, mírame a tu costado
mi sangre está en la sangre de un pueblo castigado
mi voz está en las voces de los "ilumunados"
que caminan contigo por la ronda de Mayo.



Elvio Alberto Almada detenido desaparecido el dia 30 de Diciembre de 1975 en la ciudad de San Francisco (Cba.)

Elvio tenía 21 años; estudiaba y trabajaba ATSA (Sindicato de la Sanidad). El lugar más lejando que conoció en su vida fue la ciudad de Córdoba. Era una excelente persona y el más querido de nuestra familia.; ávido lector, inteligente y reflexivo, era afectuoso con sus hermanos, generoso con todo el mundo y con un gran sentido de la justicia social. Nunca le importó tener más que lo puesto. Hoy todavía nos preguntamos Qué peligro representaba para el orden impuesto? Segúramente el pensar más de lo debido.

En un operativo que tuvo lugar en la fecha indicada a la hora 3,30 y del que participaron entre 15 a 20 personas con uniforme militar en automóviles Ford Falcon y Torinos, (según testigos presenciales) Elvio fue secuestrado junto a dos compañeros en una pensión que habitaban. El grupo de tareas era el tristemente conocido “Logia Libertadores de América” que tenian su base en el comando del 3er. Cuerpo que comandaba el asesino Menendez. Una vez consumado el operativo, Elvio fue llevado a la Fábrica Militar San Francisco y luego se lo trasladó a la ciudad de Còrdoba precisamente a la jefatura de policia frente a la Plaza San Martín. Se cree que luego fue derivado al famoso “Campo de la Rivera” y que no pasó por el campo “La Perla”. Hasta hoy, junto a sus amigos Osvaldo Mesagli y Eduardo Scocco, todos continúan desaparecidos. En nuestra ciudad hay alrededor de 50 víctimas de la dictadura, entre muertos y secuestrados. Aquí tenemos formada una comisión de la memoria, y cada 24 de marzo se realizan actos en homenaje a quienes dieron su vida por un país mejor.-

Daniel Almada
Enero 2008.-

martes, 25 de noviembre de 2008

un día después de la guerra / jotamario arbaláez

Memoria del Festival Internacional de Poesía de Medellín. Texto del poeta nadaísta colombiano Jotamario Arbaléz que aspira a sobrevivir a la guerra para amar a su dulce muchacha, si es capaz de amar después de la guerra, si queda amor después de la guerra. XII Festival Internacional de Poesía de Medellín (2002), convocado y prerado por la revista Prometeo.
Jotamario Arbeláez nació en Cali, Colombia, en 1940. Destacado representante y cofundador del movimiento nadaísta colombiano. Desde su primer libro, El profeta en su casa (1966), Jotamario demostró la ironía y la mordacidad que había asimilado a través de sus lecturas de los creadores surrealistas. En 1980 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Oveja Negra y Golpe de Dados, con Mi reino por este mundo (1981). Otros libros publicados: El libro rojo de rojas (1970), en colaboración con Elmo Valencia; la antología Doce poetas nadaístas de los últimos días (1986) y El espíritu erótico (1990), antología poética y pictórica realizada junto con Fernando Guinard. En 1985 ganó el Premio Nacional de Poesía Colcultura con La casa de la memoria.



Un día después de la guerra

Un día
después de la guerra
si hay guerra
si después de la guerra hay un día
te tomaré en mis brazos
un día después de la guerra
si hay guerra
si después de la guerra hay un día
si después de la guerra tengo brazos
te haré con amor el amor
un día después de la guerra
si hay guerra
si después de la guerra hay un día
si después de la guerra hay amor
y si hay con qué hacer el amor.

tú me darás el arma, poesía / jorge carrera andrade / ecuatoriano

Memoria del Festival Internacional de Poesía de Medellín. El público del Festival Internacional de Poesía de Medellín lee colectivamente el poema Tú me darás el arma poesía, del ecuatoriano Jorge Carrera Andrade, en la clausura del evento de la séptima edición del Festival, hecho inédito en la poesía mundial.
El público de este Festival acude anualmente en un número mayor a 150.000 personas y coplma todos los escenarios del evento, a lo largo de más de 120 actividades.




Tú me darás el arma, Poesía
para vencer al enemigo oculto
para arrasar las fortalezas fatuas
para escalar las torres de lo bello,
para estirpar las sierpes del planeta
instaurando el reinado del rocío.

Oh Poesía armada
clava tu alfanje de cristal y de música
en el cuerpo del pulpo de la sombra,
da muerte al escorpión de la injusticia,
corta el pan de la luna para todos,
protege al nido, corazón del árbol,
a los seres vestidos de inocencia,
a las albas del mundo
y ciñe tu armadura transparente
para el combate diario con la noche.

No permitas que rueden las palabras
de peldaño en peldaño hasta el estiércol.
Haz huir a los cuervos emisarios
de fealdad, que mienten en tu nombre.
Tú me darás el arma, Poesía
para abolir el reino del Oscuro
y devolver al hombre el patrimonio
de la luz transformada
en amor a las cosas del planeta

Texto Pendejo - Facundo Cabral




Cada cantor es una buena noticia
porque cada cantor es un soldado menos
y por eso hay que cuidarse del que no canta
porque algo esconde.
Mi abuela decía:
habría que acabar con los uniformes
que le dan autoridad a cualquier
¿Qué es un general desnudo?
Y tenía razón, y tenía derecho a hablar de esto
por que estuvo casada con un coronel,
que era realmente un hombre valiente.
Solamente le tenía miedo a los pendejos.
Un día le pregunté por qué,
y me dijo por que son muchos.
No hay forma de cubrir semejante frente,
y por temprano que te levantes
a donde vayas ya estás lleno de pendejos.
Y son peligrosos por que al ser mayoría
eligen hasta al presidente.
Y los hay de todas las categorías,
por ejemplo está el pendejo informático
que es un pendejo computado
el pendejo burócrata
que es oficialmente pendejo
el pendejo optimista
que cree que no es pendejo
el pendejo pesimista
que cree que es el único pendejo
el pendejo esférico
que es pendejo por todos lados
el pendejo fosforecente
por que hasta de noche se ve
que por allá viene un pendejo
el pendejo de referencias
¿dónde está Alberto?, allá al lado del
pendejo de la chaqueta gris
el pendejo consciente
que sabe que es pendejo
el pendejo de sangre azul
que es hijo y nieto de pendejos
y el más peligroso de todos
el pendejo demagogo
que cree que el pueblo es pendejo.

la cotidianidad de mi quito, se ha vuelto una costumbre..../cheqa

asterisco: un texto del 5 de octubre del 2005... me reí como loca cuando lo leí hoy de nuevo...

después de mi viaje a perú....
(sigo escribiendo sobre ello!!!!)...
después de mi viaje a perú y de haber dado tantos abrazos como me fueron posibles....
tuve una petición importantísima de alfonso que se va a españa para estudiar una beca...
él me dijo que le consiguiera el cd de "tercer mundo" porque le había encantado la versión de "si te fijaras en la sombra que ha hecho tu cuerpo en mi cara verías amorrrrr"...pero la quería en versión estudio, no en versión concierto como está en "todas las voces todas"...

ajá....

llegué a quito y con mi usual despiste ni me acordé del disco...
luego él me lo recordó sutilmente..
y empecé la búsqueda que para mí sería sencilla...
inicié mi viaje por las tiendas de música no-pirata por cada uno de los centros comerciales a los que no voy hace mucho...

yo no sé si es el piso de esos lugares, mis zapatos bajos o yo! pero siempre que voy allá en vez de caminar, patino!...por qué el piso tiene que brillar y ser bonito sólo para los tacones y la moda??

entre resbalones y mandadas al carajo descubrí las pocas tiendas que quedan con música original...
recordé que hace poco la gran cadena gringa aquella que no recuerdo el nombre, cerró en quito por falta de clientes...mientras que en la esquina de la américa y naciones unidas, ahí frente a la puerta principal, un comerciante informal vendía las últimas películas en taquilla, todo por el módico precio de 1 dólar.

"yo no sé lo que es el destino...." pero apenas ingresaba a cada espacio musical, como por inercia me sumía en la trova y la música que me gusta....era decepcionante...había tan poco..

le pregunté a más de un muchacho de los que atendía si tenían el último disco de silvio.....
- ¿ de quién?

luego de illapu
- ¿el último? no, sólo "las mejores"

gerardo alfonso, pedro guerra, ALGO QUE NO SEA OJALÁ O YOLANDA?? LA NEGRA O "LO MEJOR" DE LA CANCIÓN SOCIAL?
- mmmm déjeme verrrr.... (silencio)
caminar lento hasta la computadora...
teclear un nombre,
buscar con otro nombre,
preguntar "cuál me dijo??"

- noooo, no hayyy la próxima semana nos ha de llegar...

CARA DE PUNTOS SUSPENSIVOS LA MÍA...

entonces ahí si, a preguntar:
- tiene el primer disco de tercer mundo en donde está "si te fijaras en la sombra que ha hecho.." (cantado porque no sé el nombre de la canción!!!)...

ah! "eso" si tengo..
yo: no, pero no en concierto...
ah! no..se acabó, pero la próxima semana me llega.

ajá..

- le puedo dejar mi número de teléfono para que me avise??
síiii claro!!

en otra tienda:

- tiene trova??
- nooo, "eso si que no tenemos"

ajá...

me doy la vuelta y me encuentro connnn: TROVA....

yo: eso es trova -apuntando el stand repleto con sosa, silvio rodríguez, pablo, quizá serrat, poquito de inti illimani (en trova)..

ah! canción social?? síi de "eso" tenemos "eso" -apuntando con el dedo..

ajá...

¿le llegará lo último de ismael serrano?

- ¿qué género canta?
- trova!
- ah! "eso" nnooo creeooo, quizá para la próxima semana.
- me puede llamar por si le llegara?
-claro, deme su número..

yo...tiene el cd de tercer mundo en donde está la canción "no en concierto" que es así: "si te fijaras en la sombra que ha hecho tu cuerpo en mi...."???
(sonrisas del muchacho)..
yo con cara de pocos amigos....¿lo tienes?
- déjame "buscarte"...
- este tengo..
- y en este está esa canción?
- no, este es el último..

ajá...

quicentro shopping "el arte de saber comprar", mall el jardín "donde encuentra de todo a menor precio", el bosque "saldos de verano", cci "sin slogan", ccnu "sin slogan 2"....

todos la misma historia...

más de la mitad de la mañana había pasado...
más de la mitad de la mañana resbalándome en el bendito piso de los centros comerciales....

entonces...
llamada de rigor: ¿sabes dónde consigo música pirata de tercer mundo?
si, por la ute hay todo lo que buscas, ahí "de ley" encuentras....

ajá...
me bajo del bus rapidísimo porque me había pasado de la ute...
ahí tomo otro bus colón camal...
me bajo para tomar uno en la américa...
llego a la ute...
llego al local en donde "de ley" encontraría todo..

- hola, tienes el disco de....
el muchacho me hace una seña para que me espere porque no me oía nada producto del ruido terrible de una canción en ritmo "sexotón".
- ya ahora sí, qué me decías?
- que si tienes una canción de tercer mundo que es "si te fijaras en la sombra que ha hecho tu cuerpo en mi..."
- siiii, claro...
me enseña el disco..
- ¿lo puedo oír?
- claro!
- lo pone en un volumen altísimo!! (yo creo que el pobre era sordo!!!)
primera, segunda, tercera, cuarta....novena....
- y la canción???
- ah! no!! no ha habido esa!

ajá...

-sabes dónde puedo conseguir "esa" canción?
- sí, claro, verás, ándate a santa clara, por ahí "de ley" consigues, si nosotros le compramos allá!
- gracias...

caminar hasta la 10 de agosto para tomar el trole...

llego a santa clara y busco la tienda...
claro!
2 grandísimas!! de música pirata...
(en mi pensamiento! aquí "de ley" encuentro!!!)

- hola..tienes el disco de tercer mundo en donde está la canción no en concierto: "si te fijaras en la sombra que ha hecho tu cuerpo en mi..."
- sí creo...déjame ver...(mientras tanto le preguntaba a la chica del mostrador: oye, hay ese disco en donde están los tercer mundo con tranzas??, y la chica le respondía, busca pues que yo estoy "cobrando").
- este es el único que tengo...
- y lo puedo oír?
- claro....
- no, no está....¿seguro entre todos estos no tiene en algún lado esa canción?
- verás, yo creo que aquí si hay pero si me pongo a buscarte me voy a demorar y hay otras personas que van a querer otras cosas entonces no puedo darte ahorita el disco...
- pero te lo voy a comprar seguro si es que lo encuentras..es que es un regalo especial para alguien que pronto se va a españa..
- no, no puedo....

ajá....

-sabes dónde podría conseguir??
- verás, ándate a la ute, allá hay de todo lo que quieras!

lo que no he dicho es que visité más de 10 tiendas de música pirata y no pirata...
que mientras recorría ese lugar, tomé aproximadamente 13 buses.
que gasté sólo en buses 2 dólares con 75 centavos..
que en algunas tiendas piratas encontré música de la que a mí me gusta....
que ahora aumenté en mi colección cinco discos:
- colección de piero (con tres ejemplares que incluyen las canciones infantiles que tanto me gustan y que me las regaló alfonso un día en el chat!, uno de los ejemplares es un vcd que está buenísimo!!!)
- "lo mejor" de heredia.....no es lo mejor..eso es muy subjetivo...pero sí las que más me gustan...
- inti illimani en chile...excelente...
- illapu...."venada"
- una copilación con música antigua que se denominaba "canción social", excelente!!! muy parecida a la versión que salió en acetato hace algunos años de "cantos para mi gente", la había buscado hace tiempo!!!

cada disco costó un dólar....total gastado en música:5, 00 dólares....
más dos con 75 de buses.....total gastado...............7, 75 dólares....

hasta ese momento...

tanto caminar y cantar "si te fijaras en la sombra que ha hecho tu cuerpo en mi....." me ha hecho tener sed...

entro a la tienda....
no había nadie....
al menos eso parecía...
"toma un agua y sal corriendo"...jajaja estoy loca!

bueeennasssss
- si qué desea??
- tiene guitig?
- con gas o sin gas?
- las guitig siempre tienen gas?? o ya sacaron una nueva??
- ah! sí, cierto, fría o de la refri?
(pensé: fría o de la refri???????)
- tiene al clima??
- no no tengo.
- deme la fría por favor...
(y me dio una que estaba fuera del congelador....)
- gracias, cuánto cuesta?
- espéreme un ratito que no me acuerdo, voy a preguntarle al carlos, un ratito..
(deja el agua y sal corriendo!!...ahora no era mentira!!!!)
- ya, 35 ha sido..
- tome señora (billete de 1 dólar)
- no tiene sueltitos?
- (pensando con picardía aquel chiste que dice: señor, tiene sueltos?? y el señor responde: no, los tengo bien puestos!!!!) no mi seño, no tengo (haciendo el ademán de buscar en mi...bolso-shigra moneditas..)
- siempre vienen a comprar acá para "descambiar" los billetes grandes como que a una le sobraran los sueltos...
- perdone seño pero en serio no tengo!
- bueno ahora se aguanta que le de "en de a uno".
- bueno...

30 monedas "de a uno"
una moneda de 25
dos de diez...

caminé.....

subí al bus para ir al correo...

- pasajes por favor...
- buenos días, aquí tiene...
- sólo de uno tendrá?
- no, pero quiero pagar así...
CARA DE POCOS AMIGOS...

ya en el bus, tomé mi reproductor de mp3 para escuchar la canción que había querido empezar a escuchar en el primer bus de ese día...

- bueeenasss tardes damitas y caballeros, perdone que lo moleste, reciba un saludo de este muchacho trabajador...agradezco la amabilidad del señor conductor y de la hermosa dama que lo acompaña, me he subido en este medio de transporte para decirle que yo soy uno más de los que ha salido del mundo de la droga y de la delincuencia, hace dos días salí del penal garcía moreno por asesinato y no quiero volver a pasar por lo que he pasado, por eso me he subido aquí, pero no con las manos vacías (a qué rato saca el puñal!!!!!!!), le traigo este delicioso caramelito mentolado con relleno de mermelada!!!, en una tienda le costaría 4 por un dólar, yo le estoy dando la módica cantidad de dos por 25 centavos!!! (?????)...le pasaré a entregar en sus asientos y espero que me los reciba sin ningún compromiso, que ver y tocar no cuesta nada, hazlo por educación o cultura...ahora que ya lo tiene en su mano, lo puede ir abriendo, lo puede ir saboreando y por último también, lo puede ir pagando...porque con 25 centavitos si eres pobre pobre te quedas, si eres rico de igual maneraaa....alguna personita?? alguna personita??

(mientras nadie le compraba: porque mire uste que he venido acá no con las manos vacías, no soy como otros que se subirían y le arrancharían sus pertenencias, apóyeme para no caer de nuevo en el vicio del robo -¿no era asesinato?-)

desgastante....amedrantador....

-bajaranse rapidito los que se quedan en el cci....

me bajo...
camino hacia "correos ecuador"....

llego....
al guardia: ¿buenas tardes, dónde canjeo este paquete?
- nacional o internacional?
- internacional..
- no sé, pregúntele a la señora que está allá...

ajá...

- buenas, dónde puedo canjear este paquete para perú?
- verá, baje las gradas por donde entró, y siga "derecho" ahí hay una puerta, entra no más, si no está la chica es que se fue a almorzar.

ajá...

- buenas...BUENASSSSS
(sale una chica con la boca llena de comida haciendo un ademán de qué quiero??)
- buenas tardes, quiero canjear este paquete para perú por favor..
(traga rápido..)
- para qué parte?
- para el callao.
- eso queda en lima?
- en las afueras de lima, es otro municipio.
- se demora 8 días pero.
- sí está bien...
- y es al peso, no?
- sí, lo sé, por favor me lo puede pesar?
- es que el chico que hace eso no está...
- y usted no sabe cómo pesar?
- es que yo estoy recién comenzando.
- y como cuánto se demorará el chico?
- se fue al almuerzo, ya mismo ha de volver...

ajá...

ya mismo ha de volver.....
¿espero o no?
¿será un presagio?

me voy....

camino de nuevo hacia el cci para tomar el bus...

(corre que se te va el san vicente)

se fue....

a esperar...

diez, quince, treinta minutos...

de nuevo el san vicente....

me subo, pago con la moneda de 25...

me siento, prendo el reproductor con la misma canción....

por fin podré escucharla completa...


esa mañana salí con la intención de comprar un disco y demorarme 1 hora 30 minutos en hacerlo....
y no gastar más de 5 dólares....
me demoré realmente 5 horas y 48 minutos hasta que volví cansada a casa....
y habiendo gastado 8 dólares con 35 centavos...

cuando llegué mi madre me preguntó: cómo te fue?
y yo le dije: bien...

bien????
y es que la cotidianidad de mi quito, se ha vuelto una bella costumbre....

haroldo conti

"La leve y pequeña Su pregunta por qué la luna es así. Caminan por la calle Venezuela, del otro lado de la avenida. Es una pregunta seria, como todas sus preguntas. La cabeza de Orestes es también un amasijo de preguntas (…)

- ¿Por qué, pa?
- ¿Cómo así?
- Así, ¿no ves?
-
Alzó la vista distraídamente y buscó la luna entre las copas de los árboles.

- Es un barco.
- ¿Qué hace ahí arriba, en el cielo?
- Navega hacia aquella estrella, que es una isla.
- ¿Y la chimenea?
- No se ve porque está muy lejos.

Era una noche de otoño (otoño del 53, casi con seguridad) con el aire cargado de humedad y el borroso presentimiento de todos aquellos barcos detrás del tapial del puerto. La manita de Su revolvía en el hueco de su mano como un pichón emplumado. Él era un barco amarrado a su mano.

- Los barcos van por el agua
- La luna es un barco que va por el aire
- Entonces no es un barco
- Bueno, ¿qué es?
- Un globo
- Un globo que de lejos parece un barco"

¿SI LOS ENAMORADOS VIVIERAN EN LA LUNA? / jairo aníbal niño


Si los enamorados vivieran en la luna

en noches de tierra llena

- cogidos de la mano-

contemplarían el océano azul de nuestro planeta

y lo verían lleno de estrellas de mar.

miro la luna llena / jairo aníbal niño


Miro la luna llena
y compruebo que la ausencia
tiene forma
de una brillante y triste rueda de bicicleta

el javo...

en estos días cumple años el javo, un amigo que tengo desde hace unos trece años...y al condenado, como a casi todos mis amigos, les dio por irse a trabajar lejos y no he sabido nada de él por mucho tiempo ya que anda por la selva ecuatoriana...

un día, justo cuando cumplí años estando embarazada -cumplí 19 años- vino a visitarme y me dio una carta bien linda que aún la tengo guardada como tesoro...

él dijo esto:

Este papel que tienes sobre las manos, es nada más ni nada menos que años de cariño y confianza. Este papel aunque blanco, ha transcurrido cientos de pesajes de todos los colores y experiencias en cada época, en donde tú has sido la mujer más tierna y dulce que he conocido. La perfecta amiga y compañera, la inseparable guarda de mis emociones, alegrías y anhelos.

Aunque este conjunto de palabras no puedan hablar, te dirán cuánto te aprecio y quiero. Aún cuando no hablen ruegan a Dios, llenar tu camino de alegrías, de sueños y de rosas.

Donde las rosas significan lo más bello que te puedo brindar! Mi cariño, el ser tal como soy, lleno de defectos y virtudes, para que sepas dónde hallar la palabra de esperanza y el consuelo ante los momentos duros que trae la vida en las espinas que la rodean.

Los sueños, que alimentan tu dulce voz, tu ternura y tu compromiso con la vida, que dichosamente tienes entre tus brazos, fruto de tu sangre y la esperanza en el futuro y la vida.

Las alegrías de seguro que en abundancia te llegarán, producto de tu bondad y sinceridad, de tu alma y el saber compartir, de la inocencia y ternura de una nueva vida. De todos aquellos que sentimos en ti, de la inocencia y ternura de una nueva vida. De todos aquellos que sentimos en ti, la gratitud de tu tiempo y preocupación.

Quién sabe, cuánto se ha vivido, cuánto se ha luchado y rodado de tumbo en tumbo en esta vida, girando violetas, viendo el cielo y las estrellas, para llegar a 4 palabras....."¡Así es la vida!". Y es una fortuna contar con tu compañía.

T. Q. M
Javier Mejía

te marchas / cheqa

Te marchas
Y lo dejas todo roto
Descosidos sentimientos
Corazón rasguñado
Manos atadas
Ojos ciegos
Lágrimas goteando
Pies descalzos y torcidos
Cerebro confundido
Ideas atoradas
Oídos sordos
Boca seca y desgastada
Cabello blanco
Nariz enferma de tus aromas
Saliva escasa
En terapia intensiva
En estado de coma
Con eutanasia frustrada
Y un suicidio en fracaso..

el sueño que nunca dormimos / cheqa

Tu mirada se apoyó en la mía
Y bebiste de mis lágrimas fértiles por la luna..
Rasguños en la espalda,
Duraznos en lata,
Carritos de juguete,
Sábanas y sus complejas tendencias,
Gritos abismales de mi alma mientras la amabas,
Deseos, libros, escritos, historias, animados...
El sueño que nunca dormimos...

guádame en papel / cheqa

Guárdame en papel
atesórame en tinta
que cuando en tu corazón halles los huesos míos
solo letras de mar, párrafos de viento
y puntuaciones sin destino
sean los restos de mi estructura

Quédate con la memoria de mi voz
pero no con la mía, sino la tuya
aquella que ahora suena muda mientras lees estas líneas

Reinvéntame con textos
recuérdame en palabras
seres guerreros, anhelantes, sugestivos,
pioneros, móviles del espíritu,
esquirlas del alma...
que nunca mueren
que no saben de hoy ni de mañana

Porque ciertamente te digo
corazón con frío, ojos del infinito...
que de todo el amor que te di,
de todo el amor que hicimos
guardes solo aquel que tiene cuatro letras

Que de todos los susurros de mi boca
de todos los besos que sobre tu piel sembré con mis labios
conserves solo los que duermen sobre una hoja

Porque el papel lo aguanta todo
incluso las distancias
y en aquella comarca de historias tuyas
de poesías tuyas
todo parece más sencillo
casi como siempre lo has querido

Guárdame en papel
atesórame en tinta
que cuando en tu corazón halles los huesos míos
solo estas páginas existan.

00:07 / cheqa

00:07

...contaste tres
...contaste dos

Hace siete segundos que Dios bailaba en nuestros dedos
libre de atavíos, de vestiduras sacramentales.
Hace siete segundos que el tabaco, esa fogata moderna que muchos atizamos
te tentaba talvez como la serpiente a su Eva.
Hace siete segundos que el amor se nombraba
como lo mas bello, como la mejor promesa.
Hace siete segundos que éramos letra viva, niños jugando
en el regazo materno de Microsoft Corporation y sus milagros.
Hace siete segundos...


Ahora, siglos después
años después
siete segundos después.
que alguien extraña sin la luna
y que yo ensayo estas palabras
tendrás que dejar todo lo planeado
poner de pie todo lo que des por sentado.

Me perdonará la ciencia médica y sus augurios
y el extranjero idiota del síndrome de no se qué
pero no te atrevas a decir hasta luego...

Ahora, justamente ahora que nuestra fiesta empieza,
que ni siquiera han repartido los caramelos...
Ahora ni en adelante
no te atrevas a decir que no estarás
no te atrevas a contar hasta uno y menos hasta cero.

una historia de desamor...

"Corazón obscuro,
corazón con muros,
corazón que se esconde,
corazón que está dónde,
corazón en fuga,
herido de dudas
de amor. "
silvio rodríguez



NOTA: Por favor, da clic dentro de este paréntesis (_)

Lo ves ahí, esperando. En este momento lo encuentro así. Confieso que se me escapa una sonrisa, que curioso, siempre delante de mis ojos y por primera vez desentraño su realidad, su magnitud. Podría decirse que parpadea o que titila, para los nuestros registros me resulta más poético afirmar que palpita insaciable en pos de una letra, un número, un espacio, algún carácter que aplaque por una fracción de segundo su hambre eterna. Hay quien lo llaman “cursor” pero aquel nombre me resulta frío, sin alma; yo preferiría llamarlo mago, taumaturgo o alquimista pues como tal lo he descubierto hoy.
Pensar que estaba ahí al principio de todo, que su conjuro intermitente nos seduciría hacia las primeras palabras, pensar que aquella línea insignificante daría a luz casualidades y confidencias, pensar que se alimentaría tantas veces de puntos suspensivos, que se convertiría en culpable y cómplice, pensar que ahora mismo me sigue letra a letra, late frente a mi como si fuera el corazón que bombea estas palabras por las venas traslúcidas del papel.
Hoy como siempre me es grata su compañía (de hecho qué mejor amigo podría tener un mal boceto de escritor como yo) solo que ahora se matiza de forma inusual, hoy su pestañeo incesante trae consigo nuevas implicaciones: mientras que yo intento blandir mis emociones a dos manos él me exhorta al arte, mientras que yo optaría por el sano oficio epistolar él apacigua mi ímpetu convenciéndome en revindicar el discurso, mientras que los sin sabores casi gotean por mis dedos él me susurra un consejo de hermano que intentaré poner en práctica: dejar mis sentimientos a un lado, a lo sumo como un mensaje subliminal, como una música de fondo para acompañar las letras que hablen de nuestra historia, de todo aquello que vivimos. Porque aunque: “...nuestro amor fue desde siempre un niño muerto y solo de a ratos parecía que iba a vivir, que iba a vencernos” no es justo que permanezca como tal en la memoria. Esta historia tuya y mía es fruto de nuestro amor, es carne de nuestra carne, letra de nuestras letras, eco de nuestras voces, esta historia es nuestra hija que ha de vivir bella y radiante en nuestras almas coqueteando de vez en cuando con el lado mas iluso de nuestro corazón.


“El amor cuando no muere, mata...
amores que matan nunca mueren... ”
Joaquín Sabina


“Brindemos por el amor y sus fracasos, quizás podamos escoger nuestra derrota, el sol limpia las calles, la memoria, feroces pasiones atenúa. Invéntate el final de cada historia que el amor es eterno mientras dura”
Ismael Serrano



Quien iba a prever que el amor ese informal se dedicara a ellos tan formales, mientras se escribían por primera vez, él muy lento y ella no tanto y llenaban con sospechosa objetividad el messenger con grandes temas en dos volúmenes, su sonrisa, la de ella era como un augurio o una fábula, su mirada, la de él imaginaba cómo eran sus ojos, los de ella, pero sus palabras, las de él no se enteraban de esa dulce encuesta.

Como siempre o como casi siempre la política condujo a la cultura, y Cuba a la revolución, y la revolución a Silvio, y Silvio a la poesía, y la poesía a Benedetti con un poema no apto para corazones heridos de dudas de amor, y así antes de empezar a escribir en círculos, él se dio cuenta que en realidad no sabían mucho de el uno del otro; entonces sentados allí a la tibia luz de los monitores ellos optaron por la confidencia extra seca y sin hielo por favor.

Seis días de cartas, fotos y poemas, que hoy constituyen 2.61 megabites en el baúl de sus respectivos nombres...

Seis días de largas horas al teléfono pese a lo implacables que son las tarifas de la empresa privada aunque se trate del amor...

Seis días de cachimalas, cangrejos, colores favoritos, cucharaditas de tierra, guitarra por teléfono, puestas de alarma, consultas psicológicas, hasta mañanas sin ropa, bailes con islandesas, miradas coquetas, llamadas en espera, celos infundados, intercambio de acentos, cafés que destruyen hígados, cigarrillos que complican fracturas, caracteres de chapa, teléfonos descargados, deberes de matemática, timbres de artificio, trasconejamientos y quijuemadres...

Seis días de:

...contaste tres
...contaste dos
Hace siete segundos que Dios bailaba en nuestros dedos
libre de atavíos, de vestiduras sacramentales.

3
2...
y los segundos se quedaron colgados en un monitor...
hoy aquel extranjero con sabor a dolor y mirada fugaz no ha querido visitarme haciéndome olvidar por un segundo, por un respiro que nada ocurre en mi océano, que las olas están en calma y que mi vida podrá observar un nuevo amanecer...

...traslúcida imagen, llegas
disparando tu luz tan a quemarropa
¿acaso no sabes el peligro que corres?
¿desconoces el riesgo de liberar estas letras?

Andaban correteando mis ideas por algún lugar lejano de mi alma...
Ahí entre la aorta y el nervio óptico...
Entre el universo de neuronas y el sistema límbico...
Entre la pelea constante del hemisferio derecho con el izquierdo...
Por aquello de que “yo quiero ser a la zurda más que diestro”...

Soñaba hoy con la aventura de descubrir nuevas tierras
acaso te lo decía; pero mal compromiso aquel que no se escribe.
Divagaba hoy en medio de la nocturnidad con viajes de ambrosías.

Se me pasa la vida –distante y coqueta –
Entre mil unicornios e ideales perdidos...

Caerían en dos hojas,
distintas y paralelas,
simultáneas y antagónicas
las palabras que ahora se derriten
gota a gota entre mis dedos...

Quisiera cambiarte la vida en un segundo
Y regalarte los días más hermosos que te pueda dar el cielo...

...hoy la luz fue esquiva, y eso únicamente como antecedente.


Te vi y tu aire huele a mar...a ciudad lejana y absorbida por la lluvia y el smock...
Mientras en tu espacio, la brisa llena aquel corazón de soledades y perdones...
Ahí estás....con ganas de lanzar puntos suspensivos que viajen kilómetros para encontrar por fin mis labios...y quizá mi cuerpo, y quizá mi vida...
A veces quisiera dejarte una nota,
tener un papel ínfimo
que diga apenas lo esencial...

Eres mi amor por todos lados...
De la cabeza a los pies
Principio y fin
Hombre sin treguas
En este lado de mi vida
Y al otro lado de mis sueños,
Todavía te alcanzo...todavía...

Una puerta,
una ventana,
una página en blanco,
casi cualquier pretexto es válido si de pronto alzas tu mirada
y me ves esbozado en tu futuro...

Seis días que fueron como seis siglos, seis días que les habían robado más de un te amo, seis días que cayeron por su propio peso cuando ya se veían planificando su encuentro... pero a veces el amor está lleno de percances y en este caso en particular la rutina era implacable con ellos. Los dos con sus horarios y responsabilidades: ella dirigiendo proyectos educativos y él como redactor en un suplemento dominical, ella cantando trova en los bares y él metido en estudios de grabación... pero no todo estaba en contra, tenían una ventaja, un as bajo la manga que a la final hacia todo mas fácil: la ciudad.
Su ciudad que no era grande ni chica, donde había cien centros comerciales pero toda carrera costaba un dólar, que tenia un mar donde nadaban peces colmados de melancolía y un volcán atorado de cenizas; donde había peligros como: botellas cayendo del cielo o restaurantes donde robaban carteras. Su ciudad que tenia un trole, una catedral, insectos que soportaban el frío, discos a treinta y cinco centavos, pan caliente a las seis de la tarde y una central de radio taxis llamada “Enemigo”.

Esperaron pacientes el séptimo día, donde el azar confluyó en un feriado nacional que les brindo su anhelado momento, se celebraba el día de “San Hijuemadre” patrono de los ateos; sin mucha planificación decidieron encontrarse a las siete de la noche en un lugar denominado La mosca, que quedaba el norte de la avenida que iba al sur, justo frente a dos escaleras hacia la nada.

Y ahí estuvieron, el uno frente al otro...

Se saludaron con beso en la mejilla y caminaron sin tocarse una uña o un ojal ni siquiera una hebilla o una manga y como hacia bastante frío y ella no usaba su bufanda multicolor fue preciso meterse en un café.
Al salir notaron que la noche era joven y que además venia vestida de luna llena, así que decidieron tomarla por asalto... con mucha compostura empezaron yendo a ver una película sobre viajes en motocicleta, rodaron lágrimas y se llenaron de argumentos, luego y talvez por la adrenalina en aumento terminaron bailando pegaditos los acordes de Rosana en el primer refugio insomne que encontraron.
Se hacia tarde, cuando llegaron a su casa, la de ella (que por cierto estaba adornada de cajas pues se acababa de mudar) ya el frío estaba en sus labios, los de él, de modo que ella, fábula y augurio, le dio refugio y café instantáneos. Una hora apenas de biografía y nostalgias hasta que al fin sobrevino un silencio, como se sabe en estos casos es bravo decir algo que realmente no sobre... él probo: “solo falta que me quede a dormir” y ella probo: “por que no te quedas” y él: “no me lo digas dos veces” y ella: “bueno porque no te quedas”.
De manera que él se quedo en principio a besar sin usura sus pies fríos, los de ella, después ella besó sus labios, los de él, que a esa altura ya no estaban tan fríos y sucesivamente así...
...mientras los grandes temas, las computadoras, Silvio, los teléfonos, la ciudad y Benedetti dormían el sueño que ellos no durmieron.


Guárdame en papel
atesórame en tinta
que cuando en tu corazón halles los huesos míos
solo estas páginas existan.

Feliz punto final....


FAREWELL

1
DESDE EL FONDO DE TI, Y ARRODILLADO,
UN NIÑO TRISTE, COMO YO, NOS MIRA.

POR ESA VIDA QUE ARDERÁ EN SUS VENAS
TENDRÍAN QUE AMARRARSE NUESTRAS VIDAS.

POR ESAS MANOS, HIJAS DE TUS MANOS,
TENDRÍAN QUE MATAR LAS MANOS MÍAS.

POR SUS OJOS ABIERTOS EN LA TIERRA
VERÉ EN LOS TUYOS LÁGRIMAS UN DÍA.

2
YO NO LO QUIERO, AMADA.

PARA QUE NADA NOS AMARRE
QUE NO NOS UNA NADA.

NI LA PALABRA QUE AROMÓ TU BOCA,
NI LO QUE NO DIJERON LAS PALABRAS.

NI LA FIESTA DE AMOR QUE NO TUVIMOS,
NI TUS SOLLOZOS JUNTO A LA VENTANA.

3
(AMO EL AMOR DE LOS MARINEROS
QUE BESAN Y SE VAN.

DEJAN UNA PROMESA.
NO VUELVEN NUNCA MÁS.

EN CADA PUERTO UNA MUJER ESPERA:
LOS MARINEROS BESAN Y SE VAN.

UNA NOCHE SE ACUESTAN CON LA MUERTE
EN EL LECHO DEL MAR.

4
AMO EL AMOR QUE SE REPARTE
EN BESOS, LECHO Y PAN.

AMOR QUE PUEDE SER ETERNO
Y PUEDE SER FUGAZ.

AMOR QUE QUIERE LIBERTARSE
PARA VOLVER A AMAR.

AMOR DIVINIZADO QUE SE ACERCA
AMOR DIVINIZADO QUE SE VA.)

5
YA NO SE ENCANTARÁN MIS OJOS EN TUS OJOS,
YA NO SE ENDULZARÁ JUNTO A TI MI DOLOR.

PERO HACIA DONDE VAYA LLEVARÉ TU MIRADA
Y HACIA DONDE CAMINES LLEVARÁS MI DOLOR.

FUI TUYO, FUISTE MÍA. QUÉ MÁS? JUNTOS HICIMOS
UN RECODO EN LA RUTA DONDE EL AMOR PASÓ.

FUI TUYO, FUISTE MÍA. TU SERÁS DEL QUE TE AME,
DEL QUE CORTE EN TU HUERTO LO QUE HE SEMBRADO YO.

YO ME VOY. ESTOY TRISTE: PERO SIEMPRE ESTOY TRISTE.
VENGO DESDE TUS BRAZOS. NO SÉ HACIA DÓNDE VOY.

...DESDE TU CORAZÓN ME DICE ADIÓS UN NIÑO.
Y YO LE DIGO ADIÓS.

AIRE LIBRE / blas de otero

Si algo me gusta, es vivir.
Ver mi cuerpo en la calle,
hablar contigo como un camarada,
mirar escaparates
y, sobre todo, sonreír de lejos
a los árboles...
También me gustan los camiones grises
y muchísimo más los elefantes.
Besar tus pechos,
echarme en tu regazo y despeinarte,
tragar agua de mar como cerveza
amarga, espumeante.
Todo lo que sea salir
de casa, estornudar de tarde en tarde,
escupir contra el cielo de los tundras
y las medallas de los similares,
salir
de esta espaciosa y triste cárcel,
aligerar los ríos y los soles,
salir, salir al aire libre, al aire.

poemas pedro lezcano

Oracion profana

Mujer de la vida eres
como la vida te ha hecho
(a quienes hizo la muerte
descansen entre los muertos)

Ningún hombre te ha tomado
por el asa de tu cuerpo
y te bebió regalada
gota a gota, beso a beso.

En tu profesión de cruz
con los dos brazos abiertos
brindas amor y no tienes
amor que llevarte al pecho.

Perdona virgen, estrella,
cerca de la mano y lejos
porque en esta encrucijada
de tus brazos y tu cuerpo
bajo las dos blancas dunas
dormita un corazón huérfano.

Señora, perdónanos
caricias sin sentimiento,
madrigales de blasfemias,
la sequía de tu pecho
y los frutos de tu vientre
antes de ser flores, secos.

Señora, quiero en la noche
oscura de tus cabellos
soñar que me has perdonado
lo que ahora estoy diciendo.

Bendito sea el futuro
de tu vientre y de tu seno,
bendita el agua bendita
que hay en tus labios y el fuego
que hay en tu sangre y el barro
bendito que hay en tu cuerpo.

Amen.

Bendita tu eres,
lo maldito es sólo nuestro.

Pedro Lezcano




Soneto irreverente

Señor, pero no ves que me marchita
este vivir sin grito y sin errata,
que pereceré ahorcado en la corbata
mudo en la silla vil de la visita

Que esta claúsula eterna, esta maldita
pauta de seriedad me maniata,
que mi sangre, encharcada de sensata,
en un pozo de hiel se precipita.

Acaba ya Señor este divino
cuadro para el que sirvo de modelo.
Acaba y paga y cámbiame el destino.

Págame sí, mi sueldo, que me hielo
págamelo en locura, en sangre, en vino,
en libertad, en flor, en canto, en vuelo.


Pedro Lezcano.

lunes, 24 de noviembre de 2008

hablaré

"Hablaré
con el corazón abierto
en palabra de voluntad
y
razón de sentimiento."

domingo, 23 de noviembre de 2008

ELLOS (J. Heraud)

Donde quedarán los traidores a sueldo
a donde irán los vendidos, los pobres diablos
a donde irá la basofia del país
esos que hablaron de libertad, de justicia,
de igualdad
cuando miles morian en los campos,
comuneros, campesinos, indios desarmados
bajo las botas del petróleo, de los latifundistas
de los explotadores
dejemos nomás que escuchen los primeros tiros
dejemos nomás que vean al primer campesino armado
dirán es fácil
y mandarán sus oficiales de plomo y de whiskie
morirán estos, mandarán otros, y casi, casi al final
se irán arrojando debajo de las camas
se irán a las embajadas,
no importa los sacaremos de sus immundos huecos
a todos juntos los juzgará el pueblo
nadie podrá pedir clemencia para ellos
pues están sólos
morirán ante el tribunal del pueblo
nadie los llorará
pronto serán olvidados.

el circo de la vida / tato iglesias

este es un poema bello! escúchenlo porque creo que no hay palabras para decir lo que siento cuando lo escucho!



para bajar la canción: http://www.divshare.com/download/5894891-963



el circo de la vida
AUTOR: Tato Iglesias

Es necesario volver a retomar
sin miedos ni prejuicios
el tema de la revolución.
Una revolución que necesariamente
tiene que partir de esta realidad,
aceptando que vivimos en el sistema capitalista,
debemos pensar, actuar y animarnos
a vivir desde otros paradigmas.

No sólo diciendo sino haciendo,
buscando coherencia entre la palabra y el gesto.
Poniendo la paciencia impaciente en esta construcción.

Y tenemos que ir todos sin discriminaciones,
los intelectuales y los artistas,
los cojos, los mudos y los ciegos,
los que pueden y los que no pueden.

Es darnos ánimo,
encendernos los fueguitos,
recuperar los ideales,
tener siempre encendidas
las luces del circo de la vida.

Aunque los payasos estén tristes, la soga de los trapecistas derruidas y la carpa remendada, el circo de una nueva vida debe continuar.
Está en nosotros…

sábado, 22 de noviembre de 2008

del pirata cojo cuando me amaba...

con esta canción el pirata cojo empezó su cd, cuando me amaba aún... gracias por ese cd y por hacerme una canción tan bella (que está colgada en mi blog cheqa! increíblemente son ya muchísisisissisiiissisiimos años desde que la hiciste!!) es un poema recitado, por eso está en mi cheqa...



para bajarlo: http://www.divshare.com/download/5894213-b66

liberen a los cinco ya!

LA HEROICA ESTRELLA DE LOS CINCO
Oscar Sosa Ríos

Desde mi casa sencilla pequeña y firme
por donde traviesan mis nietos sus milagros
y mi mujer estruja la ropa lavada de sudores
desde aquí digo
por las cinco puntas de la estrella heroica
una o cien palabras de amor
para vos compañero René
para vos hermano Antonio
para ustedes camarada Fernando
cubanísimo Ramón
militante Gerardo.

Palabras repletas de amor solidario
de los hombres ateridos del mundo
que se prosternan ante tanta valentía.
Ante el gesto luminoso de la siempre victoria
que estalla en el pecho de sus camisas abiertas
como ejemplo de puños invencibles.

Desde este lugarcito de mi amado pueblo
donde el mejor amigo comparte este mensaje
decimos
que la palabra amor
se multiplica en la luz que les enviamos
y ella
horadará la piedra desgarrante
fundirá el aherrojado hueco oscuro
que tanto deleita al tirano de la libidinosa espuma
para llegar hasta el canto de acero y de sinsontes
deteniendo la mano y la escoria del gusano imperial.

Para que los cinco en la estrella heroica
se consagren en la sangre universal de su bandera
y puedan ser eternos de pura libertad.

viernes, 21 de noviembre de 2008

niño / miguel hernández

NIÑO
Miguel Hernández

Rueda que irás muy lejos, vuela que irás muy alto.
Torre del día eres, del tiempo y del espacio.

Niño: vuela, rueda, torre. Pie, pluma, espuma, rayo.
Ser como nunca ser. Alborear del pájaro.

Eres mañana. Ven, con todo de la mano.
Eres mi ser que vuelve, hacia su ser mas claro.

El universo eres, que gira esperanzado.
Pasión del movimiento: la tierra es tu caballo.

Cabálgala. Domínala. Y brotará en su casco
su piel de vida y muerte, de sombra y luz piafando.

Asciende, rueda, vuela, creador del alba y mayo.
Alumbra, ven. Y colma el fondo de mis brazos.

martes, 18 de noviembre de 2008

Sobre lo saludable de desear imposibles


luis maría pescetti
17/11/2008
Misterio de salud

Hay que ser un niño pequeño, al menos una vez por semana.
Si se tienen 35, o 50 o 70 años o los que sean, no importa,
si se tienen 10 años tampoco,
hay que volver a ser un niño pequeño, de 2 o 3 años, y también un bebé al menos un momento, una vez por semana.
Hay que ser una persona madura, también, por lo menos
una vez por semana, si se tienen 5 o 75 u 85, 10 o 18 años.
Hay que practicar, ponerse en el lugar de otros, resolver asuntos,
sentirse responsable y activo, por lo menos
una vez por semana.
Viejo también. Anciano. Mirando la vida desde una terraza,
sonreír con lejanía, medio perderse distraídamente si una reunión es numerosa,
alejarse de los detalles del mundo,
eso también, por lo menos una vez por semana,
si se tiene cualquier otra edad.
Estas ideas se me ocurrieron en varios días.
El último fue cuando un matrimonio muy amigo vino a casa con su bebé de cuatro meses. Antes de irse algo lo incomodó y lloró con una vocecita tan pequeña como la de una hormiga sola, o la de un puercoespín bebé, perdido en un supermercado. Esto último es porque hay un chiste sobre una familia de puercoespines que entra a un supermercado, todos muy cortos de vista. El más pequeño se pierde del grupo y, metiéndose entre secciones, buscando al resto da con "jardinería", choca contra un cactus y le pregunta: "¿Eres tú, mami?".
Ese efecto producía la voz de Manuel.
Una noche antes, Delfina, una abuela de 95 años, estaba sentada cómodamente en un sillón, y noté que miraba con algo de confusión esa cantidad de personas que pasaban con vasos y platos por todas partes. Todos hijos y nietos, pero ya demasiados como para ubicarse. De modo que en su mirada se reflejaba un ligero apartamiento, un retirarse hacia adentro, como si al no podernos ir, físicamente, nuestro pensamiento hiciera unos pasos atrás, a algún lugar menos aturdido.
Una semana antes fui a un hospital a leer dos textos breves, en unas jornadas dirigidas a médicos. Se rieron hasta llorar de la risa. Pero ya antes estaba con mucha tranquilidad en lo que iba a hacer, a pesar de que todos eran adultos, y todos eran médicos (yo le tengo miedo a los médicos). Mi confianza se basa en un secreto, y es que sé que todas las personas, guardan profundas añoranzas con momentos de su vida, su juventud o su infancia. Es un secreto tan bien guardado que, en muchas ocasiones, ni quienes lo cargan lo saben. Es decir, ni quienes desearían volver por un instante a tal tarde o tal mañana en su propia vida, son consciente de hasta qué punto desean eso. Saben con tanta certeza de que no es posible, que ignoran que aún sabiendo que es imposible, lo desean.
Y es que las leyes del deseo son otras. Ni siquiera la de desear imposibles, sino, mucho más sencillamente: de que es posible desear algo imposible.
Por ejemplo: si deseáramos volar una noche, encima de nuestra ciudad o nuestro pueblo, sin aviones ni máquinas, simplemente volar una noche, solos o de la mano de alguien, volar, y aún sabiendo que es imposible, nos permitimos desearlo, ocurre que nos enteramos de algo que nos gustaría. Y eso es como una pregunta, y no hay que acallar ninguna pregunta.
Fíjate que a mí me gustaría volar una noche sobre mi pueblo.
¿Cómo las brujas?
Como los pájaros, o sí, también, como las brujas.
¿Y por qué?
Porque es hermoso, por curiosidad, porque me da placer.
A mí no, dice la otra persona, a mí me gustaría ser invisible.
Pues ocurre que no todas las personas deseamos las mismas cosas imposibles.
No es lo mismo el que desearía volar de noche, que el que desearía ser invisible.
Y he ahí que hasta en eso somos diferentes.
Amigos, saquen una hoja y escriban algunos deseos que saben imposibles. Luego comparen con las hojas de sus compañeros.
Regreso a las jornadas de ese hospital, aquel día.
De modo que mi tranquilidad se basaba en ese secreto.
Todos, aún quienes son tan realistas que no se lo confiesan a sí mismos, que no pueden reconocerlo, que son tan realistas que ni toleran hablar de eso que les gustaría tanto pues saben que es imposible, aún ellos anhelan algunos momentos de su vida.
De modo que me paré delante de todos los doctores, en ese hospital, y leí dos textos breves que los llevarían, a cada uno a su manera, a un momento de su vida.
Así fue que lloraron de la risa, volvieron y regresaron, y se sintieron aliviados, como si hubiera ido o, mejor aún: como si alguien les hubiera dicho "¿Verdad que, aún cuando sabemos que es imposible, sería hermoso volver a tal día?". Y sus fantasmas divertidos salían de sus cuerpos, que distraídos se reían, y me daban la razón: "Vaya que sí estaría bueno". Y nada más, y sólo eso. Y volvían ordenados y obedientes a sus cuerpos y sus delantales de médicos, laboratoristas, enfermeros, luego de haber hecho ese paseo verde y refrescante por el deseo.
Yo también viajo, cuando hago viajar, y regresé a mi casa.
Unos días antes había ido a visitar a un niña de 8 años que, súbitamente, comenzó a hacer movimientos involuntarios y al otro día ya no podía moverse. Sólo su brazo izquierdo, y esa mano, un poco el tronco, la cabeza y hablaba sin dificultad, si no estaba cansada. Una enfermedad causada por un estreptococo que ya había dejado su cuerpo, de modo que volvería a recuperar todos sus movimientos, pero ese regreso demoraría entre tres meses y un año. Su padre me llamó pues la niña se divertía con algunos de mis cuentos mientras estaba internada.
De modo que eso le dije a los médicos ese día, que debíamos cambiar la pregunta "¿Qué libros te llevarías a una isla o cuáles rescatarías de un naufragio? Pues todos sabemos que no iremos a una isla, ni naufragaremos. Mejor cambiarla por ¿Qué libros le leerías a tu hijo si estuviera internado?
Y así ver que la respuesta es completamente otra. ¿Qué libros le leerías a tu madre si estuviera enferma? ¿Qué libros le leerías a tu padre? ¿A tu hermano? ¿A tu esposa, tu esposo? ¿A tu mejor amigo, si estuvieran enfermos?
Visité a esa niña y, lo cierto, es que hasta nos reímos.
De modo, pensaba yo, que hay momentos en que los libros ayudan cuando uno ni siquiera se puede mover.
El caso es que todas esas experiencias, ideas y emociones estaban sueltas como las cuentas de un collar, rodando desordenadas dentro mío, hasta que el fino hilo de voz del llanto de Manuel, de sólo cuatro meses, las unió.
Al otro día desperté y escribí.
Uno debería ser un niño pequeño, al menos una vez por semana. ¿Cuán pequeño?
Tanto como cuando lloras de impotencia ante algo que escapa a tu control. Sea lo que sea.
Tanto como cuando sientes placer y protección como si te sostuvieran en brazos.
Uno debería ser una persona madura, al menos una vez por semana,
tanto como cuando te toca dar consuelo o sostén,
tomar las riendas en tus manos,
o disfrutar plena y poderosamente.
Al menos una vez por semana.
Y un anciano también, que se aparta dulcemente,
y ya cumplió con todas las labores y disfruta de su propia obra
incluso con algo de desprendimiento.
También, al menos, una vez por semana.
Más también, menos también; pero no siempre menos, pero no siempre más.

se preguntan

se preguntan
luis pescetti


Las plantas se preguntan si hay otras formas de vida en el universo.
Las hormigas se preguntan si hay otras formas de vida en el universo.
Los humanos nos preguntamos lo mismo.
Unos peces que habitan en las profundidades marinas
se preguntan si hay otras formas de vida en el universo.
Los niños se preguntan si hay otras formas de ser niños en el universo.
Las aves se preguntan si hay otras formas de vida en el universo.
Las tortugas piensan lentamente, pero piensan en esas cuestiones.
Las ballenas y los delfines se preguntan si hay otras formas en el universo.
Las mujeres miran a los hombres, miran y se preguntan.
Los bichos bolita, los elefantes, las abejas, los fabulosos hipopótamos también se preguntan
¿Habrá otras formas de vida en el universo?
Observen cómo miran los hombres a las mujeres.
Vean a tanto ser ir en silencio,
moviendo sus patas,
desplazándose a nado y volando,
¿y qué se imaginan que habrá en la cajita azul de su pensamiento?,
¿en su silencio?
Abran la tapa de esa cajita azul y encontrarán la misma pregunta
sobre la soledad, sobre si somos únicos,
sobre si hay otros.
Con miedo y con deseo,
la misma misma pregunta.

viernes, 14 de noviembre de 2008

DICOTOMÍA INCRUENTA

Siempre llega mi mano
más tarde que otra mano que se mezcla a la mía
y forman una mano.

Cuando voy a sentarme
advierto que mi cuerpo
se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse
adonde yo me siento.

Y en el preciso instante
de entrar en una casa,
descubro que ya estaba
antes de haber llegado.

Por eso es muy posible que no asista a mi entierro,
y que mientras me rieguen de lugares comunes,
ya me encuentre en la tumba,
vestido de esqueleto,
bostezando los tópicos y los llantos fingidos.

Eliseo Zubiela.

jueves, 13 de noviembre de 2008

PREGUNTAS


Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites,
y me despiertas en la mitad del día para acostarme en tu recuerdo
y eres furia de mi paciencia para mí,
dime qué diablos hago, por qué te necesito,
quien eres, muda, sola, recorriéndome, razón de mi pasión,
por qué quiero llenarte solamente de mí, y abarcarte, acabarte,
mezclarme a tus huesitos y eres única patria
contra las bestias del olvido.

Juan Gelman

CUERPO DE LAURA

El mapa de tu cuerpo que yo abrazo,
-la sutil orografía de tu alma-
me entrega tus pezones como vasos,
como dulces girasoles que me calman.

La curva donde caen mis caricias,
el aljibe donde bebe mi ceguera,
el ombligo donde el trópico se inicia,
me nombraron ciudadano en tus caderas.

La pupila que germina en tus anteojos,
y el cristal de tu lágrima en mi sexo
brillan más que los soles de los presos.

Este óleo de mujer entre mis ojos,
desnuda y en lo oscuro, late al rojo,
y deshiela pesadillas, si la beso.


Fernando Montalbano.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

INVITACIÓN AL BARRIO DEL DESEO

Si canto con tu palabra que duele,
y agito el pañuelo de mi guitarra,
me pienso a pie sobre los andenes
de la utopía privatizada.

Aún espero lo que esperaba,
y aunque el pasaje diga "al olvido",
volar pa' dentro, no cuesta nada,
y ese es un vértigo bienvenido.

Te invito al tren que sale a tu historia,
sobre las vías del boca a boca,
y llega en punto a cada recuerdo.

Bajo los mapas de mi soneto
parte el Expreso de la Memoria;
y los que canten, tendrán boleto.


Fernando Montalbano.

REGLAMENTO INTERNO PARA SOÑADORES

No dormir con los párpados caídos,
traicionar reglamentos anteriores,
serle fiel al café de lo prohibido,
vacunarse contra despertadores.

Despistar a la hoz de la rutina,
caminar con la zurda por el borde,
no volar si no hay tierra en la retina,
y almorzar, por lo menos, un acorde.

Despeinar la melena de los libros,
ordenar las ideas como flores,
desertar de los besos sin peligro,

defender las tristezas en colores,
no perder la razón, sí el equilibrio.
Y mañana, vendrán sueños mejores.

Fernando Montalbano

LLUEVE SOBRE UN OTOÑO DESNUDO

Siempre me gustó darle la bienvenida a la lluvia,
salir a su encuentro y dejar que el agua
me mojara el pelo y la piel
y correr de refugio en refugio
y después como la cola del tiempo
ir pisando la profundidad de los charcos
dejando atrás la estela del viento
y de rostros reflejados en la suciedad del barro.

Siempre, pudo ser un paraíso de interminables días
de aventura, risa,búsquedas y canción,
pero un día la lluvia se retrasa
y el charco del recuerdo es sólo polvo seco
que se adhiere al caminar de los pies.

Las sombras de la noche chillan y chillan
cuando el espejo es un mero instrumento
del proceder de la sed,el tam tam ansioso
de ancestrales compromisos nos lleva en volandas
a retratos de hoy y de ayer.

Quizá no somos lo que quisimos
pero tampoco somos lo que quisieron,
estamos más cerca de lo pretendido
y un poco más lejos de lo que pretendieron.

Dicho así,es mas una victoria
que nos abre puentes al camino
sobre las trampas,tretas y engaños
que tejimos y tejieron.
Dicho así,es una herramienta
arañando el desaliento,
al cansancio de ser uno mismo.

Un día regresa la lluvia y sobre lo que fue
se arremolinan naufragios y citas,huellas,
amores,sueños y destinos que dejaron de ser
y una suerte de premoniciones en los labios
que no es otra cosa que sangre en el alma
y corazón en los pies.

Siempre, pudo ser un paraiso de interminables días
de aventura,risa,búsquedas y canción,
y un dia el azar nos trae una nube de melancolías
y todo queda quieto respirando el quehacer de la sal
sobre lo que uno sabe y no sabe.

Las sombras revolotean en plazas y jardines,
las estatuas comentan el mismo chiste que anteayer
dejó de provocar algarabía a borbotones,
y todo va y viene y uno dentro de esa espiral,
las palomas se alejan y dejan plumas y mierda
y cementaron los charcos donde soliamos respirar.

Siempre voy a darle la bienvenida a la lluvia
salgo a su encuentro y dejo que el agua
desordene el pelo y la piel
y corro de refugio en refugio
y después como la cola del tiempo
voy pisando la profundidad de los charcos
dejando atrás la estela del viento
y de rostros de lo que uno es y deja de ser.

Agualdulce a 12 de Noviembre de 2008
Alberto Montoya Alonso

UNA FELICIDAD LIBRE DE EUFORIA

De Luis Felipe Barrio y Matías Ávalos

Existe una felicidad libre de euforia, una felicidad sostenida de días que suceden sin sucederse, libres de vértigo también. Una felicidad que no atrae la atención de los dioses porque apenas es. Los que la transitan paso a paso no notan el camino. Una felicidad sin entusiasmo, sin acontecimientos. El amor, como el sol en la fronda, se difunde humildemente. Esos días el sueño significa dormir más que soñar. En sus dominios nunca hay que levantarse a medianoche para limpiar las sábanas de arena porque no ha habido playa ni combate mas sí serenidad, de otra manera. Como lo que perdura y no es inercia ni llama. No hay herida y no ciega la espada al mensajero. Últimamente pienso mucho en esto. No sé si la he tenido, no recuerdo. He encontrado dos líneas en que pido una felicidad libre de euforia. Y si no la he tenido, me pregunto por qué sé describir tan justamente ese país en el que nunca he estado.

lunes, 10 de noviembre de 2008

poemas de ángel gonzález...

ME HE QUEDADO SIN PULSO Y SIN ALIENTO...

Me he quedado sin pulso y sin aliento
separado de ti. Cuando respiro,
el aire se me vuelve en un suspiro
y en polvo el corazón de desaliento.

No es que sienta tu ausencia el sentimiento.
Es que la siente el cuerpo. No te miro.
No te puedo tocar por más que estiro
los brazos como un ciego contra el viento.

Todo estaba detrás de tu figura.
Ausente tú, detrás todo de nada,
borroso yermo en el que desespero.

Ya no tiene paisaje mi amargura.
Prendida de tu ausencia mi mirada,
contra todo me doy, ciego me hiero.
______________________________________________

Así nunca volvió a ser

Como llevaba trenza
la llamábamos trencita en la tarde del jueves.
Jugábamos a montarnos en ella y nos llevaba
a una extraña región de la que nunca volveríamos.

Porque es casi imposible abandonar
aquel olor a tierra de su cabello sucio,
sus ásperas rodillas todavía con polvo
y con sangre de la última caída
y, sobre todo,
la nacarada nuca donde se demoraban
unas gotas de luz cuando ya luz no había.

Allí me dejó un día de verano
y jamás regresó
a recoger mi insomne pensamiento
que desde entonces vaga por sus brazos
corrigiendo su ruta, terco y contradictorio,
lo mismo que una hormiga que no sabe salir
de la rama de un árbol en el que se ha perdido.

retratos imperfectos / alberto montoya

"Se va porque presiente un torpe asedio
y prefiere la huida a la muralla.
Regresa,cuando intúyeme vencido
para auparse a mi pecho y,al oído,
decirme: ahora empieza la batalla."

Ricardo Bermejo Álvarez

"Cierto que cuando aprendí
que la vida iba en serio,
quise quemarla de prisa
jugando con fuego.
Y me abrasé defendiendo
mi propio criterio
porque vivir
era más que unas reglas en juego."

Luis Eduardo Aute


I

Ya sé que puedo ser tu pecado,
tu más fiel y alado diablo,
tu beso más despreocupado y cruel.
Y además puedo ser
tu vida y tu agonía,
tu desesperanza sin medida,tu luz,
tu mentira,la eterna pesadilla.

Ya sé que soy el dedal y la aguja
que tu corazón apretuja
entre oleajes sin cosecha.
Y además que al no ser bueno
me convierto en leyenda de tu recelo
tempestad lapidaria,sentencia
con cadencias de nocturno deambular.

¿Y qué más?,si no practico perdones ni arrepentimientos,
a menudo me traiciono sin lloros ni lamentos,
de un embudo cuelgan como besos sin rumbo
gotas de la lucidez que pierdo.
Prefiero rascar en el abismo a una más de lo mismo,
dejé de ser brujo en el embrujo del avestruz,
de ser colegial en la bruma del tormento.

II

Te entregaste sin ahorro y en tu sacrificio
no esperé gesto ni trato distinto,
empeñada en matarte a diario,
me ocupé en matarme y en que no me mataras,
siempre fue necesario el asesinato de las distancias,
las razones de la angustia y la sangre
para que la vida llegara a los labios.

Con un oratorio de razones sin ofrecimiento
aprendimos a estar en el camino con excesos de duelo.
Con un sorpredente currículum de saltos en el cielo,
tuvimos oficios varios de acróbatas sin red,
de afilados instintos guerreros,de lutos en la sién.
El ser torpes estrategas de los vicios de la salud
fue la única virtud nacida a tiempo.

Con la tentación de huir en el bolsillo
cuidaste de mis desvelos,atajos y extravios
y en el silencio enredabas tus idas y venidas,
tu devenir,tu letal equilibrio,tu ironía.
Ocupados en fijar pócimas para tanto veneno
entregábamos buena o mala la vida,
la única vida que tenía y tenías.

III

El amor se hizo de heridas,tics y techo,
esperanzas,alevosías,sirocos y despechos,
de historia,de histerias,abundancia y escasez,
de juventud,compañía,soledad y vejez.
Tuvo y tiene navajas y maldad,causa y remedio,
cicatrices,demencia y lucidez y una extremada sed,
estrella en lejanía hambrienta de vivir y de vida.

Arquitectos sin Colegio,las secuelas del tiempo
blanquearán la piel de los cuentos y los sueños,
ay! los sueños,serán una deuda más que nos debemos,
nunca serán quimera del despertar de la sal
en la resignación de sábanas desvencijadas,
pagos obligados de las secuelas del tiempo,
velas rotas en un otoño sin mar.

Dime que no todo fue naufragio,
que no todo fue un viento huero y muerto,
amor mío,dímelo,al menos a mí
me va la vida en ello.
Ya sabes,somos retratos imperfectos,
desnudos espejos arrastrando huellas y piedras
en la corriente de un rio revuelto.


(Que mi compadre Aute me perdone el uso
y abuso de alguno de sus versos.)

Alberto Montoya Alonso
El Ejido (Almería) 5/6 de Mayo de 1998
Reconstruido con las licencias oportunas
en Aguadulce a 6 de Noviembre de 2008.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Carta a una señorita en París / Julio Cortázar

Andrée, yo no quería venirme a vivir a su departamento de la calle Suipacha. No tanto por los conejitos, más bien porque me duele ingresar en un orden cerrado, construido ya hasta en las más finas mallas del aire, esas que en su casa preservan la música de la lavanda, el aletear de un cisne con polvos, el juego del violín y la viola en el cuarteto de Rará. Me es amargo entrar en un ámbito donde alguien que vive bellamente lo ha dispuesto todo como una reiteración visible de su alma, aquí los libros (de un lado en español, del otro en francés e inglés), allí los almohadones verdes, en este preciso sitio de la mesita el cenicero de cristal que parece el corte de una pompa de jabón, y siempre un perfume, un sonido, un crecer de plantas, una fotografía del amigo muerto, ritual de bandejas con té y tenacillas de azúcar... Ah, querida Andrée, qué difícil oponerse, aun aceptándolo con entera sumisión del propio ser, al orden minucioso que una mujer instaura en su liviana residencia. Cuán culpable tomar una tacita de metal y ponerla al otro extremo de la mesa, ponerla allí simplemente porque uno ha traído sus diccionarios ingleses y es de este lado, al alcance de la mano, donde habrán de estar. Mover esa tacita vale por un horrible rojo inesperado en medio de una modulación de Ozenfant, como si de golpe las cuerdas de todos los contrabajos se rompieran al mismo tiempo con el mismo espantoso chicotazo en el instante más callado de una sinfonía de Mozart. Mover esa tacita altera el juego de relaciones de toda la casa, de cada objeto con otro, de cada momento de su alma con el alma entera de la casa y su habitante lejana. Y yo no puedo acercar los dedos a un libro, ceñir apenas el cono de luz de una lámpara, destapar la caja de música, sin que un sentimiento de ultraje y desafio me pase por los ojos como un bando de gorriones.


Usted sabe por qué vine a su casa, a su quieto salón solicitado de mediodía. Todo parece tan natural, como siempre que no se sabe la verdad. Usted se ha ido a París, yo me quedé con el departamento de la calle Suipacha, elaboramos un simple y satisfactorio plan de mutua convivencia hasta que septiembre la traiga de nuevo a Buenos Aires y me lance a mí a alguna otra casa donde quizá... Pero no le escribo por eso, esta carta se la envío a causa de los conejitos, me parece justo enterarla; y porque me gusta escribir cartas, y tal vez porque llueve.

Me mudé el jueves pasado, a las cinco de la tarde, entre niebla y hastío. He cerrado tantas maletas en mi vida, me he pasado tantas horas haciendo equipajes que no llevaban a ninguna parte, que el jueves fue un día lleno de sombras y correas, porque cuando yo veo las correas de las valijas es como si viera sombras, elementos de un látigo que me azota indirectamente, de la manera más sutil y más horrible.

Pero hice las maletas, avisé a la mucama que vendría a instalarme, y subí en el ascensor. Justo entre el primero y segundo piso sentí que iba a vomitar un conejito. Nunca se lo había explicado antes, no crea que por deslealtad, pero naturalmente uno no va a ponerse a explicarle a la gente que de cuando en cuando vomita un conejito. Como siempre me ha sucedido estando a solas, guardaba el hecho igual que se guardan tantas constancias de lo que acaece (o hace uno acaecer) en la privacía total. No me lo reproche, Andrée, no me lo reproche. De cuando en cuando me ocurre vomitar un conejito. No es razón para no vivir en cualquier casa, no es razón para que uno tenga que avergonzarse y estar aislado y andar callándose.

Cuando siento que voy a vomitar un conejito me pongo dos dedos en la boca como una pinza abierta, y espero a sentir en la garganta la pelusa tibia que sube como una efervescencia de sal de frutas. Todo es veloz e higiénico, transcurre en un brevísimo instante. Saco los dedos de la boca, y en ellos traigo sujeto por las orejas a un conejito blanco. El conejito parece contento, es un conejito normal y perfecto, sólo que muy pequeño, pequeño como un conejilo de chocolate pero blanco y enteramente un conejito. Me lo pongo en la palma de la mano, le alzo la pelusa con una caricia de los dedos, el conejito parece satisfecho de haber nacido y bulle y pega el hocico contra mi piel, moviéndolo con esa trituración silenciosa y cosquilleante del hocico de un conejo contra la piel de una mano. Busca de comer y entonces yo (hablo de cuando esto ocurría en mi casa de las afueras) lo saco conmigo al balcón y lo pongo en la gran maceta donde crece el trébol que a propósito he sembrado. El conejito alza del todo sus orejas, envuelve un trébol tierno con un veloz molinete del hocico, y yo sé que puedo dejarlo e irme, continuar por un tiempo una vida no distinta a la de tantos que compran sus conejos en las granjas.

Entre el primero y segundo piso, Andrée, como un anuncio de lo que sería mi vida en su casa, supe que iba a vomitar un conejito. En seguida tuve miedo (¿o era extrañeza? No, miedo de la misma extrañeza, acaso) porque antes de dejar mi casa, sólo dos días antes, había vomitado un conejito y estaba seguro por un mes, por cinco semanas, tal vez seis con un poco de suerte. Mire usted, yo tenía perfectamente resuelto el problema de los conejitos. Sembraba trébol en el balcón de mi otra casa, vomitaba un conejito, lo ponía en el trébol y al cabo de un mes, cuando sospechaba que de un momento a otro... entonces regalaba el conejo ya crecido a la señora de Molina, que creía en un hobby y se callaba. Ya en otra maceta venía creciendo un trébol tierno y propicio, yo aguardaba sin preocupación la mañana en que la cosquilla de una pelusa subiendo me cerraba la garganta, y el nuevo conejito repetía desde esa hora la vida y las costumbres del anterior. Las costumbres, Andrée, son formas concretas del ritmo, son la cuota del ritmo que nos ayuda a vivir. No era tan terrible vomitar conejitos una vez que se había entrado en el ciclo invariable, en el método. Usted querrá saber por qué todo ese trabajo, por qué todo ese trébol y la señora de Molina. Hubiera sido preferible matar en seguida al conejito y... Ah, tendría usted que vomitar tan sólo uno, tomarlo con dos dedos y ponérselo en la mano abierta, adherido aún a usted por el acto mismo, por el aura inefable de su proximidad apenas rota. Un mes distancia tanto; un mes es tamaño, largos pelos, saltos, ojos salvajes, diferencia absoluta Andrée, un mes es un conejo, hace de veras a un conejo; pero el minuto inicial, cuando el copo tibio y bullente encubre una presencia inajenable... Como un poema en los primeros minutos, el fruto de una noche de Idumea: tan de uno que uno mismo... y después tan no uno, tan aislado y distante en su llano mundo blanco tamaño carta.

Me decidí, con todo, a matar el conejito apenas naciera. Yo viviría cuatro meses en su casa: cuatro -quizá, con suerte, tres- cucharadas de alcohol en el hocico. (¿Sabe usted que la misericordia permite matar instantáneamente a un conejito dándole a beber una cucharada de alcohol? Su carne sabe luego mejor, dicen, aunque yo... Tres o cuatro cucharadas de alcohol, luego el cuarto de baño o un piquete sumándose a los desechos.)

Al cruzar el tercer piso el conejito se movía en mi mano abierta. Sara esperaba arriba, para ayudarme a entrar las valijas... ¿Cómo explicarle que un capricho, una tienda de animales? Envolví el conejito en mi pañuelo, lo puse en el bolsillo del sobretodo dejando el sobretodo suelto para no oprimirlo. Apenas se movía. Su menuda conciencia debía estarle revelando hechos importantes: que la vida es un movimiento hacia arriba con un clic final, y que es también un cielo bajo, blanco, envolvente y oliendo a lavanda, en el fondo de un pozo tibio.

Sara no vio nada, la fascinaba demasiado el arduo problema de ajustar su sentido del orden a mi valija-ropero, mis papeles y mi displicencia ante sus elaboradas explicaciones donde abunda la expresión «por ejemplo». Apenas pude me encerré en el baño; matarlo ahora. Una fina zona de calor rodeaba el pañuelo, el conejito era blanquísimo y creo que más lindo que los otros. No me miraba, solamente bullía y estaba contento, lo que era el más horrible modo de mirarme. Lo encerré en el botiquín vacío y me volví para desempacar, desorientado pero no infeliz, no culpable, no jabonándome las manos para quitarles una última convulsión.
Comprendí que no podía matarlo. Pero esa misma noche vomité un conejito negro. Y dos días después uno blanco. Y a la cuarta noche un conejito gris.

Usted ha de amar el bello armario de su dormitorio, con la gran puerta que se abre generosa, las tablas vacías a la espera de mi ropa. Ahora los tengo ahí. Ahí dentro. Verdad que parece imposible; ni Sara lo creería. Porque Sara nada sospecha, y el que no sospeche nada procede de mi horrible tarea, una tarea que se lleva mis días y mis noches en un solo golpe de rastrillo y me va calcinando por dentro y endureciendo como esa estrella de mar que ha puesto usted sobre la bañera y que a cada baño parece llenarle a uno el cuerpo de sal y azotes de sol y grandes rumores de la profundidad.

De día duermen. Hay diez. De día duermen. Con la puerta cerrada, el armario es una noche diurna solamente para ellos, allí duermen su noche con sosegada obediencia. Me llevo las llaves del dormitorio al partir a mi empleo. Sara debe creer que desconfío de su honradez y me mira dubitativa, se le ve todas las mañanas que está por decirme algo, pero al final se calla y yo estoy tan contento. (Cuando arregla el dormitorio, de nueve a diez, hago ruido en el salón, pongo un disco de Benny Carter que ocupa toda la atmósfera, y como Sara es también amiga de saetas y pasodobles, el armario parece silencioso y acaso lo esté, porque para los conejitos transcurre ya la noche y el descanso.)

Su día principia a esa hora que sigue a la cena, cuando Sara se lleva la bandeja con un menudo tintinear de tenacillas de azúcar, me desea buenas noches -sí, me las desea, Andrée, lo más amargo es que me desea las buenas noches- y se encierra en su cuarto y de pronto estoy yo solo, solo con el armario condenado, solo con mi deber y mi tristeza.

Los dejo salir, lanzarse ágiles al asalto del salón, oliendo vivaces el trébol que ocultaban mis bolsillos y ahora hace en la alfombra efímeras puntillas que ellos alteran, remueven, acaban en un momento. Comen bien, callados y correctos, hasta ese instante nada tengo que decir, los miro solamente desde el sofá, con un libro inútil en la mano -yo que quería leerme todos sus Giraudoux, Andrée, y la historia argentina de López que tiene usted en el anaquel más bajo-; y se comen el trébol.
Son diez. Casi todos blancos. Alzan la tibia cabeza hacia las lámparas del salón, los tres soles inmóviles de su día, ellos que aman la luz porque su noche no tiene luna ni estrellas ni faroles. Miran su triple sol y están contentos. Así es que saltan por la alfombra, a las sillas, diez manchas livianas se trasladan como una moviente constelación de una parte a otra, mientras yo quisiera verlos quietos, verlos a mis pies y quietos -un poco el sueño de todo dios, Andrée, el sueño nunca cumplido de los dioses-, no así insinuándose detrás del retrato de Miguel de Unamuno, en torno al jarrón verde claro, por la negra cavidad del escritorio, siempre menos de diez, siempre seis u ocho y yo preguntándome dónde andarán los dos que faltan, y si Sara se levantara por cualquier cosa, y la presidencia de Rivadavia que yo quería leer en la historia de López.

No sé cómo resisto, Andrée. Usted recuerda que vine a descansar a su casa. No es culpa mía si de cuando en cuando vomito un conejito, si esta mudanza me alteró también por dentro -no es nominalismo, no es magia, solamente que las cosas no se pueden variar así de pronto, a veces las cosas viran brutalmente y cuando usted esperaba la bofetada a la derecha-. Así, Andrée, o de otro modo, pero siempre así.
Le escribo de noche. Son las tres de la tarde, pero le escribo en la noche de ellos. De día duermen ¡Qué alivio esta oficina cubierta de gritos, órdenes, máquinas Royal, vicepresidentes y mimeógrafos! Qué alivio, qué paz, qué horror, Andrée! Ahora me llaman por teléfono, son los amigos que se inquietan por mis noches recoletas, es Luis que me invita a caminar o Jorge que me guarda un concierto. Casi no me atrevo a decirles que no, invento prolongadas e ineficaces historias de mala salud, de traducciones atrasadas, de evasión Y cuando regreso y subo en el ascensor ese tramo, entre el primero y segundo piso me formulo noche a noche irremediablemente la vana esperanza de que no sea verdad.

Hago lo que puedo para que no destrocen sus cosas. Han roído un poco los libros del anaquel más bajo, usted los encontrará disimulados para que Sara no se dé cuenta. ¿Quería usted mucho su lámpara con el vientre de porcelana lleno de mariposas y caballeros antiguos? El trizado apenas se advierte, toda la noche trabajé con un cemento especial que me vendieron en una casa inglesa -usted sabe que las casas inglesas tienen los mejores cementos- y ahora me quedo al lado para que ninguno la alcance otra vez con las patas (es casi hermoso ver cómo les gusta pararse, nostalgia de lo humano distante, quizá imitación de su dios ambulando y mirándolos hosco; además usted habrá advertido -en su infancia, quizá- que se puede dejar a un conejito en penitencia contra la pared, parado, las patitas apoyadas y muy quieto horas y horas).

A las cinco de la mañana (he dormido un poco, tirado en el sofá verde y despertándome a cada carrera afelpada, a cada tintineo) los pongo en el armario y hago la limpieza. Por eso Sara encuentra todo bien aunque a veces le he visto algún asombro contenido, un quedarse mirando un objeto, una leve decoloración en la alfombra y de nuevo el deseo de preguntarme algo, pero yo silbando las variaciones sinfónicas de Franck, de manera que nones. Para qué contarle, Andrée, las minucias desventuradas de ese amanecer sordo y vegetal, en que camino entredormido levantando cabos de trébol, hojas sueltas, pelusas blancas, dándome contra los muebles, loco de sueño, y mi Gide que se atrasa, Troyat que no he traducido, y mis respuestas a una señora lejana que estará preguntándose ya si... para qué seguir todo esto, para qué seguir esta carta que escribo entre teléfonos y entrevistas.

Andrée, querida Andrée, mi consuelo es que son diez y ya no más. Hace quince días contuve en la palma de la mano un último conejito, después nada, solamente los diez conmigo, su diurna noche y creciendo, ya feos y naciéndoles el pelo largo, ya adolescentes y llenos de urgencias y caprichos, saltando sobre el busto de Antinoo (¿es Antinoo, verdad, ese muchacho que mira ciegamente?) o perdiéndose en el living, donde sus movimientos crean ruidos resonantes, tanto que de allí debo echarlos por miedo a que los oiga Sara y se me aparezca horripilada, tal vez en camisón -porque Sara ha de ser así, con camisón- y entonces... Solamente diez, piense usted esa pequeña alegría que tengo en medio de todo, la creciente calma con que franqueo de vuelta los rígidos cielos del primero y el segundo piso.

Interrumpí esta carta porque debía asistir a una tarea de comisiones. La continúo aquí en su casa, Andrée, bajo una sorda grisalla de amanecer. ¿Es de veras el día siguiente, Andrée? Un trozo en blanco de la página será para usted el intervalo, apenas el puente que une mi letra de ayer a mi letra de hoy. Decirle que en ese intervalo todo se ha roto, donde mira usted el puente fácil oigo yo quebrarse la cintura furiosa del agua, para mí este lado del papel, este lado de mi carta no continúa la calma con que venía yo escribiéndole cuando la dejé para asistir a una tarea de comisiones. En su cúbica noche sin tristeza duermen once conejitos; acaso ahora mismo, pero no, no ahora. En el ascensor, luego, o al entrar; ya no importa dónde, si el cuándo es ahora, si puede ser en cualquier ahora de los que me quedan.
Basta ya, he escrito esto porque me importa probarle que no fui tan culpable en el destrozo insalvable de su casa. Dejaré esta carta esperándola, sería sórdido que el correo se la entregara alguna clara mañana de París. Anoche di vuelta los libros del segundo estante, alcanzaban ya a ellos, parándose o saltando, royeron los lomos para afilarse los dientes -no por hambre, tienen todo el trébol que les compro y almaceno en los cajones del escritorio. Rompieron las cortinas, las telas de los sillones, el borde del autorretrato de Augusto Torres, llenaron de pelos la alfombra y también gritaron, estuvieron en círculo bajo la luz de la lámpara, en círculo y como adorándome, y de pronto gritaban, gritaban como yo no creo que griten los conejos.

He querido en vano sacar los pelos que estropean la alfombra, alisar el borde de la tela roída, encerrarlos de nuevo en el armario. El día sube, tal vez Sara se levante pronto. Es casi extraño que no me importe verlos brincar en busca de juguetes. No tuve tanta culpa, usted verá cuando llegue que muchos de los destrozos están bien reparados con el cemento que compré en una casa inglesa, yo hice lo que pude para evitarle un enojo... En cuanto a mí, del diez al once hay como un hueco insuperable. Usted ve: diez estaba bien, con un armario, trébol y esperanza, cuántas cosas pueden construirse. No ya con once, porque decir once es seguramente doce, Andrée, doce que serán trece. Entonces está el amanecer y una fría soledad en la que caben la alegría, los recuerdos, usted y acaso tantos más. Está este balcón sobre Suipacha lleno de alba, los primeros sonidos de la ciudad. No creo que les sea difícil juntar once conejitos salpicados sobre los adoquines, tal vez ni se fijen en ellos, atareados con el otro cuerpo que conviene llevarse pronto, antes de que pasen los primeros colegiales.

jueves, 6 de noviembre de 2008

el amor / eduardo galeano

En la selva amazónica, la primera mujer y el primer hombre se miraron con curiosidad. Era raro lo que tenían entre las piernas.

-¿Te han cortado?-preguntó el hombre.

-No-dijo ella-.Siempre he sido así.

El la examinó de cerca.Se rascó la cabeza. Allí había una llaga abierta. Dijo:

-No comas yuca, ni plátanos, ni ninguna fruta que se raje al madurar.Yo te curaré. Echate en la hamaca y descansa.

Ella obedeció. Con paciencia tragó los menjunjes de hierbas y se dejó aplicar los pomadas y los ungüentos. Tenía que apretar los dientes para no reírse, cuando él le decía:

-No te preocupes.

El juego le gustaba, aunque ya empezaba a cansarse de vivir en ayunas y tendida en una hamaca. La memoria de las frutas le hacía agua la boca.

Una tarde, el hombre llegó corriendo a través de la floresta. Daba saltos de euforia y gritaba:

-¡Lo encontré! ¡Lo encontré!

Acababa de ver al mono curando a la mona en la copa de un árbol.

Es así- Dijo el hombre,aproximándose a la mujer.

Cuando terminó el largo abrazo, un aroma espeso, de flores y frutas invadió el aire. De los cuerpos que yacían juntos, se desprendían vapores y fulgores jamás vistos, y era tanta la hermosura que se morían de vergüenza los soles y los dioses.

Cierto forastero / angel escobar


Aquí en Chile uno se vuelve antipoeta;
pero nunca llega a ser Nicanor Parra-
y nunca, nunca, nunca
tendrá una casa en La Reina.
Ve bustos de Neruda -
pero como tiene que tomar dos buses
para llegar hasta su aburrimiento,
y no tiene dinero, no los compra;
ni tiene, ni tendrá nunca, Cien sonetos de amor
para enamorar a una estudiante,
a una sola, que tenga deficiente en Castellano -:
ella, u otra, a lo mejor no saben si Huidobro
era descendiente del Cid Campeador;
pero seguro sabrán que tenía renta -
y él, nunca, nunca, nunca, pero nunca
tendrá una cosa ni la otra,
y, además, no escribirá Altazor -
lo que no es un detalle.
No verá los piececitos fríos que vio Gabriela Mistral -
ni tendrá el Nobel;
no se comerá tres vaquillas sentado en su leyenda
como Pablo de Rokha –ni sufrirá como él–,
ni tendrá El molino y la higuera, como Jorge Teillier.
Será, y no hay desmedro en ello, será, digo,
siempre un forastero.

martes, 4 de noviembre de 2008

LOCA CON SU TIGUERE / EL CATA

Hermosisimo poema de El Cata.




Ella 'ta por mi, y por ti borro, y eso que tu tiene to, y yo ni un kiki*
Ella 'ta por mi, y por ti borro, y eso que tu tiene to, y yo ni un kiki

Tu rueda en un BM* to' la vaina* con de to',
vive en un cason* con piscina en El Millon*,
comes de lo bueno, vistes de lo caro, joven empresario que fuma buen habano,
mi casa e' de zinc* y me mojo cuando llueve, si me tiro pa' Los Mina* me quedo en el 9,
lucho con el billa y mafu cuando empeño*, manlleo* si e' que jallo* y si no hay 'toy feo,
tu apuestas a la carrera y practica al polo, yo apuesto al ma' jodio y siempre ando en bolo,
tu rueda bajo aire, yo bajo el solazo, tu bebe Perignon* y yo bebo agua en jarro,

Ella e' loca con su tiguere*, loca loca loca
ella e' loca con su tiguere, tu suave

Ella e' loca con su tiguere, loca loca loca
ella e' loca con su tiguere, me tiene sultio*

Ella ta por mi, y por ti borro, y eso que tu tiene to', y yo ni un kiki
Ella ta por mi, y por ti borro, y eso que tu tiene to', y yo ni un kiki

Tu la saca a Casa e' Campo* yo la llevo a Boca Chica*,
tu la baja a Cabarete* yo la e'trallo* en la Matica*

Tu la rueda a Tony y romo*, y le ga'ta un billeton*,
yo la invito a Villa Mella* y la jalto* e' chicharron

Ella e' loca con su tiguere, loca loca loca
ella e' loca con su tiguere, con su tiguere

Ella ta por mi, y por ti borro, y eso que tu tiene to', y yo ni un kiki

Ella ta pol* mi y pol ti borro...

musica............... tu ta Chari con Milly

Ella ta por mi, y por ti borro, y eso que tu tiene to', y yo ni un kiki
Ella ta por mi, y por ti borro, y eso que tu tiene to', y yo ni un kiki

Tu viaja pa' lo USA y te da bueno Resort*, yo viajo si pa' Herrera* y me doy mi chapuzón
tu tiene to' mangao* si embargo te dien* borra, el nueve ta' por mi porque tengo pila* y cotorra*

Ella e' loca con su tiguere, loca loca loca
ella e' loca con su tiguere, con su tiguere

Ella ta por mi, y por ti borro, y eso que tu tiene to', y yo ni un kiki
Ella ta por mi, y por ti borro, y eso que tu tiene to', y yo ni un kiki



GLOSARIO DE TERMINOS:

Kiki. Peso, dinero
BM. Carro aleman de lujo BMW
Vaina. En dominicano, comodin, que significa muchisimas cosas
Cason. Casa grande
El Millon. Barrio clase alta de Santo Domingo
Zinc. Techo elaborado con planchas de zinc y madera, muy comun aquí.
Los Mina. Barrio populoso de Santo Domingo
Empeño. Accion y efecto de ir a una Compra-Venta, Casa de empeño
Manlleo. Comer
Jallo. Hallar
Perignon. Don Perignon, champaña muy cara
Tiguere. Sabiondo, vivo, que se mueve
Sultio. Surtido. O sea, que le da muchas cosas
Casa e' Campo. Casa de Campo, es un lugar ubicado en La Romana, Costa Este de R.D. en el Caribe, donde tienen villas y casas los ricos y famosos
Boca Chica. La playa del pueblo
Cabarete. Poblado con muchos hoteles en Puerto Plata, Costa Norte de R.D. en el Atlantico.
E'trallo. Estrallar
La Matica. Es un islote con muchos arboles en la playa de Boca Chica.
Tony y romo. Cadena restaurant de USA. Tony Romans
Billeton. Mucho dinero
Villa Mella. Poblado de Santo Domingo Norte, famoso por que en las calles venden frituras y chicharrones de cerdo.
Jalto. Hartar
Resort. Hotel de playa
Herrera. Barrio populoso de Santo Domingo
Manga'o. Pendejada que se han inventado los reguetoneros, en este caso significa seguro.
Dien. Dieron
Pila. Mucho animo, que se mueve mucho
Cotorra. El que sabe enamorar bien, que tiene mucha labia. Labioso

 
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